La posibilidad de trabajar en una mandala, ya sea realizándola o pintándola, permite volver a conectarse con la estructura más profunda, una manera de potenciar el interior.
Una buena alternativa es trabajar con mandalas que ya estén pintadas para meditar, en este caso lo mejor es orientarse en las mandalas más tradicionales. Si lo que se busca es distenderse lo mejor es trabajar con mandalas para colorear. Si se empieza a trabajar hacia el centro se pone énfasis en volver a centrarse, si se colorea hacia afuera se trabaja el lado de la apertura.
Espero que sexa útil e divertido para tod@s.
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